Irán anunció el jueves el cierre del Estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el transporte de petróleo a nivel mundial. La medida, anunciada por el mando militar conjunto iraní, incluiría a petroleros y buques comerciales. Teherán advirtió que cualquier embarcación que intente cruzar el estrecho será atacada. Este anuncio se produce en un contexto de crecientes tensiones con Estados Unidos. El cierre del Estrecho de Ormuz podría interrumpir significativamente el flujo de energía global y tener graves consecuencias económicas. La comunidad internacional observa con preocupación la escalada de la situación en la región. No se especificaron los motivos exactos del cierre, pero se presume una respuesta a acciones estadounidenses recientes.