Irán anunció este sábado la posible clausura del Estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica de importancia global. La decisión, según Teherán, es una respuesta directa a los recientes ataques israelíes en Líbano. Esta amenaza incrementa las tensiones en la región, ya marcada por conflictos y rivalidades geopolíticas. El Estrecho de Ormuz es crucial para el transporte de petróleo y gas, y su cierre afectaría significativamente el comercio internacional. La comunidad internacional observa con preocupación esta escalada, temiendo un impacto negativo en la economía mundial. No se han especificado los plazos ni la forma en que se llevaría a cabo el cierre del estrecho.