El mando militar central de Irán anunció el 20 de junio que cerrará el estrecho de Ormuz en respuesta a recientes ataques israelíes en el sur del Líbano. Esta medida incrementa la tensión en la región, vital para el comercio global de petróleo. El estrecho de Ormuz es una ruta marítima estratégica clave, y su cierre tendría consecuencias significativas para la economía mundial. La declaración iraní se produce en un contexto de escalada de conflictos en Oriente Medio. No se especificaron detalles sobre cómo o cuándo se llevaría a cabo el cierre. Esta amenaza podría interpretarse como una advertencia a Israel y sus aliados. La comunidad internacional observa con preocupación la situación.