Estados Unidos ha lanzado ataques contra Irán por segunda noche consecutiva, elevando la tensión en la región. En respuesta, las autoridades iraníes han declarado el Estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el comercio mundial, como completamente cerrado. Teherán advierte que cualquier intento de tránsito por el estrecho será considerado hostil y recibirá una respuesta militar. Esta escalada se produce en un contexto de crecientes tensiones entre ambos países. El cierre del Estrecho de Ormuz tendría graves consecuencias para el suministro energético global. La comunidad internacional observa con preocupación la evolución de la situación y teme una confrontación más amplia. No se han reportado detalles específicos sobre los objetivos de los ataques estadounidenses ni sobre la naturaleza de la respuesta iraní más allá de la amenaza al estrecho.