Irán ha amenazado con imponer multas y confiscar hasta 45 petroleros en el Golfo Pérsico, escalando las tensiones marítimas en la región. La lista restringida incluye una variedad de buques, como petroleros de crudo, transportadores de gas natural licuado (GNL) y gas licuado de petróleo (GLP), así como buques de productos limpios. Esta medida representa una amenaza directa al comercio marítimo internacional que transita por una de las rutas más importantes del mundo. Las autoridades iraníes no han especificado las razones exactas para estas posibles sanciones, pero este movimiento se produce en un contexto de crecientes conflictos geopolíticos. Expertos sugieren que se trata de una respuesta a las sanciones occidentales impuestas a Irán. La situación podría afectar significativamente el suministro global de energía y aumentar los costos de transporte marítimo. Se espera una respuesta internacional ante esta escalada de tensión.