Irán ha advertido que atacará empresas estadounidenses tanto en Oriente Medio como a nivel global si el expresidente Trump intensifica una guerra económica contra Teherán. Esta amenaza se produce en respuesta a la posibilidad de que Trump implemente nuevas medidas económicas restrictivas. Según fuentes, la República Islámica considera estas posibles sanciones como una escalada hostil. La declaración de Irán busca disuadir a Washington de tomar acciones económicas adicionales. Teherán enfatiza que cualquier ataque a su economía será respondido con ataques directos a intereses estadounidenses. Esta situación incrementa las tensiones geopolíticas en la región y plantea serias preocupaciones sobre la estabilidad económica y la seguridad internacional.