Irán ha declarado que todas las compañías controladas por Elon Musk en Oriente Medio, incluyendo Starlink de SpaceX, son objetivos militares legítimos. La advertencia fue publicada por la agencia de noticias Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní. Teherán acusa a Musk de apoyar movimientos separatistas y de facilitar el acceso a internet en zonas consideradas estratégicas. Esta decisión se produce en un contexto de tensiones regionales y acusaciones mutuas entre Irán y Estados Unidos. La amenaza implica posibles ataques directos contra infraestructuras de estas empresas en la región. El gobierno iraní no ha especificado aún qué acciones concretas tomará, pero la declaración representa una escalada significativa en su postura hacia las empresas de Musk. La medida podría afectar la conectividad y las operaciones de Starlink en Oriente Medio.