Irán anunció el sábado 20 de junio de 2026 el cierre del estratégico Estrecho de Ormuz como represalia por los ataques israelíes en Líbano. Esta medida ha generado preocupación en los mercados globales, anticipando posibles disrupciones en el suministro energético. A pesar de esta escalada, Teherán mantiene su disposición a participar en las conversaciones para un acuerdo de paz en Oriente Medio, programadas para comenzar en Suiza el domingo. El anuncio fue realizado por el mando central del ejército iraní. La situación plantea un riesgo significativo para el comercio internacional y la estabilidad regional. Se espera que el cierre del estrecho, si se concreta, impacte los precios del petróleo y las rutas marítimas. Las negociaciones en Suiza se consideran cruciales para evitar una mayor escalada del conflicto.