Irán ha procedido al cierre del Estrecho de Ormuz en respuesta a las violaciones de la tregua en el Líbano. Esta medida ocurre poco después de que Israel y la Hisbollah hubieran acordado una pausa en los hostigadores el pasado viernes. La situación regional se mantiene tensa a pesar de los intentos de desescalada. Paralelamente, el enviado estadounidense Witkoff se desplaza hacia Suiza. Según informan medios de Estados Unidos, el objetivo de este viaje es retomar las conversaciones sobre el programa nuclear. El contexto refleja una fragilidad extrema en los acuerdos de cese al fuego. La comunidad internacional observa con preocupación el impacto del bloqueo marítimo iraní.