Mohsen Rezaei, nuevo jefe de seguridad de Irán, ha advertido a los países vecinos del Golfo Pérsico sobre las consecuencias de apoyar las sanciones estadounidenses. Según declaraciones a The Guardian, Teherán considera que cualquier apoyo a las sanciones de EE.UU. será interpretado como una acción hostil, transformando a estos países en objetivos militares. Rezaei también amenazó directamente los intereses económicos de Estados Unidos en la región. Esta es su primera declaración de este tipo desde que asumió el cargo en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional. La escalada retórica aumenta las tensiones ya existentes en la región. El funcionario no especificó cuáles serían las represalias, pero el mensaje es una clara advertencia a los aliados de Washington. Esta situación presagia un futuro incierto en el Golfo Pérsico.