El líder religioso iraní, Ali Jamenei, fallecido el 28 de febrero en ataques atribuidos a Israel y Estados Unidos, será sepultado el 9 de julio en su ciudad natal de Mashhad, noreste de Irán. Originalmente programado para marzo, el funeral se había pospuesto sin que se ofrecieran explicaciones oficiales en su momento. La ceremonia fúnebre se extenderá por seis días, indicando la importancia del difunto dentro de la estructura religiosa iraní. La agencia búlgara BTA reportó inicialmente la noticia de su muerte y el posterior anuncio del lugar y fecha del entierro. Se espera que el evento atraiga a numerosos seguidores y figuras prominentes del país. La muerte de Jamenei podría tener implicaciones significativas en el panorama político y religioso de Irán.
