El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán convocó al embajador del Reino Unido en Teherán para protestar por las recientes acusaciones consideradas infundadas hechas por el Primer Ministro británico contra Irán. La convocatoria se produjo después de las declaraciones del Primer Ministro que fueron percibidas como hostiles por las autoridades iraníes. El Ministerio de Relaciones Exteriores expresó su fuerte objeción a las acusaciones, calificándolas de carentes de fundamento y contrarias a las relaciones diplomáticas. Se espera que durante la reunión, el funcionario iraní transmita la protesta formal del país y exija una rectificación de las declaraciones. Este incidente añade tensión a las ya complejas relaciones bilaterales entre Irán y el Reino Unido. El gobierno iraní busca aclarar la situación y evitar una escalada de tensiones diplomáticas.