Irán ha atacado una segunda planta eléctrica en Kuwait, provocando cortes de energía e incendios en la infraestructura. Simultáneamente, Bahréin reportó haber repelido ataques aéreos, intensificando las tensiones en la región. Estos incidentes se suman a una escalada de hostilidades que preocupa a la comunidad internacional. Las autoridades kuwaitíes están trabajando para restablecer el suministro eléctrico y evaluar los daños generados por el ataque. Bahréin, por su parte, ha reforzado sus sistemas de defensa aérea para prevenir futuros incidentes. La situación plantea serias preocupaciones sobre la estabilidad regional y la seguridad energética. Se teme que estos ataques puedan desencadenar una respuesta militar más amplia.