Analistas señalan que Irán estaría utilizando la situación en el sur de Líbano para generar fricciones entre Estados Unidos e Israel. Según el analista de defensa Wolfgang Pusztai, Teherán manipula activamente el conflicto para crear tensiones entre sus aliados. La escalada de ataques israelíes en Líbano se inscribe en este contexto de manipulación estratégica. El objetivo principal sería debilitar la tradicional y sólida alianza entre Washington y Jerusalén. Esta estrategia iraní busca explotar las vulnerabilidades y diferencias existentes entre ambos países. La situación en Líbano se convierte así en un instrumento clave en la política regional de Irán. Se espera que la inestabilidad continúe mientras Teherán persiga sus objetivos de desestabilización.
