El entrenador de la selección iraní, Amir Ghalenoei, anunció que las restricciones de viaje para el equipo se flexibilizarán para su último partido en el Mundial. Anteriormente, el equipo enfrentó limitaciones que afectaron su logística. Ghalenoei expresó su deseo de que se hubiera aplicado la misma flexibilidad desde el inicio del torneo, considerándolo una cuestión de justicia. No se especificaron los detalles exactos de las restricciones iniciales ni de las flexibilizaciones aplicadas. La declaración del entrenador sugiere que las limitaciones previas impactaron la preparación o el desempeño del equipo en sus primeros encuentros. El equipo disputará su último partido con mayor libertad de movimiento. Esta medida podría influir en su estrategia y rendimiento final en la competición.
