Irán anunció el sábado el cierre del Estrecho de Ormuz en respuesta a los ataques israelíes en Líbano. Teherán considera estos ataques una violación del reciente acuerdo de cese al fuego alcanzado con Washington. La República Islámica acusa tanto a Estados Unidos como a Israel de estar detrás de la escalada de violencia. Esta medida representa una nueva amenaza a la estabilidad regional y al comercio marítimo global. El Estrecho de Ormuz es una vía fluvial crucial para el transporte de petróleo y otros bienes. El cierre podría tener consecuencias significativas en los mercados energéticos internacionales. Irán advierte que implementará medidas adicionales si la "agresión" persiste.
