Irán ha anunciado el cierre del Estrecho de Ormuz a todo tráfico marítimo, una medida que podría tener graves consecuencias para el comercio mundial. El mando militar central iraní justifica esta decisión alegando violaciones del memorando de entendimiento existente entre Teherán y Washington por parte de Estados Unidos e Israel. No se han especificado públicamente los detalles de estas supuestas violaciones. El Estrecho de Ormuz es una ruta marítima crucial para el transporte de petróleo y otros bienes, conectando el Golfo Pérsico con el Océano Índico. El cierre del estrecho podría interrumpir significativamente el flujo de energía y aumentar los precios del petróleo a nivel global. La medida se produce en un contexto de tensiones regionales ya elevadas.