La selección nacional de fútbol de Irán deberá establecer su campamento de entrenamiento en Tijuana, México, tras enfrentar complicaciones con la obtención de visas para Estados Unidos. Originalmente, el equipo planeaba entrenar en Tucson, Arizona, pero cambios de última hora obligaron a la reubicación. Los problemas de visa y logísticos fueron las razones principales detrás de esta decisión inesperada, que ocurre en el contexto de la apertura de la Copa Mundial y la sensibilidad política que la rodea. La medida ha generado atención mediática debido a la carga política asociada al evento deportivo. El cambio de sede se realizó de forma apresurada, complicando la planificación del equipo. Se desconoce el impacto que esta situación tendrá en el rendimiento de la selección iraní durante el torneo.
