El profesor Scott Lucas de la University College Dublin argumenta que el foco de atención ha cambiado drásticamente en la región. Irán ha logrado posicionar el Estrecho de Ormuz como tema central, eclipsando las preocupaciones sobre su programa nuclear. Existe una creciente discrepancia entre los objetivos diplomáticos estadounidenses, las ambiciones territoriales israelíes y los esfuerzos iraníes por recuperarse económicamente tras un conflicto devastador. Lucas describe el actual alto el fuego no como un camino hacia la paz, sino como un equilibrio inestable. Este equilibrio se mantiene gracias a la moderación mutua, ambiciones no resueltas y visiones contrapuestas del orden regional. En resumen, la situación actual es precaria y refleja tensiones profundamente arraigadas y divergentes.