Un acuerdo provisional busca poner fin a las tensiones con Irán, incluyendo una flexibilización de las sanciones sobre las ventas de petróleo. No obstante, el país continúa sujeto a un entramado complejo de restricciones internacionales impuestas por la ONU, Estados Unidos, la Unión Europea y otras naciones. Estas sanciones, que abarcan embargos comerciales y congelación de activos, se han aplicado durante décadas debido al programa nuclear iraní, su historial de derechos humanos y su apoyo a diversos grupos regionales. Irán aspira a obtener un mayor alivio de sanciones a través de negociaciones continuas sobre su programa nuclear, como siguiente etapa del acuerdo actual. El futuro de las restricciones dependerá del avance de estas conversaciones. La situación actual representa un alivio parcial, pero no una eliminación completa de las limitaciones económicas y comerciales impuestas a Irán.