Estados Unidos ha lanzado una nueva serie de ataques contra objetivos en Irán, lo que ha provocado una escalada de tensiones en la región. En respuesta, Irán ha contraatacado objetivos estadounidenses en Kuwait y Bahréin. Además, se reporta un nuevo ataque a un petrolero, incidente que Teherán atribuye a Washington, alegando la muerte de sus marineros. India ha expresado su preocupación por la seguridad de sus ciudadanos en la zona. La situación ha generado temores sobre una posible ampliación del conflicto en Oriente Medio. Ambos países se acusan mutuamente de provocar la escalada. La comunidad internacional observa con inquietud el desarrollo de estos acontecimientos.