El embajador de Irán ante la ONU ha declarado que la utilización de los fondos iraníes recientemente desbloqueados será determinada exclusivamente por Teherán. Esta declaración se produce tras comentarios del vicepresidente estadounidense JD Vance, quien sugirió que los activos podrían emplearse en la compra de productos estadounidenses, como soja, y que no financiarían actividades terroristas. La postura iraní reafirma su soberanía sobre los recursos y rechaza injerencias externas en su gestión. El desbloqueo de estos fondos es resultado de acuerdos diplomáticos recientes. No obstante, persisten las preocupaciones sobre el destino final de los recursos y su posible impacto en la estabilidad regional. La administración Vance insiste en que se han establecido mecanismos de control para evitar el financiamiento de grupos considerados terroristas.
