Tras las amenazas del presidente Donald Trump de declarar el Estrecho de Ormuz como “territorio estadounidense”, Irán ha respondido reafirmando su control sobre esta vía marítima estratégica. El Estrecho de Ormuz es vital para el flujo global de petróleo y el comercio internacional, y cualquier alteración de su estatus quo generaría inestabilidad. Funcionarios iraníes han calificado las declaraciones de Trump como provocativas e inaceptables, advirtiendo sobre posibles represalias. Teherán insiste en que el estrecho seguirá siendo una ruta de navegación internacional y no caerá bajo el control de ninguna potencia extranjera. La tensión entre Irán y Estados Unidos ha aumentado considerablemente en los últimos meses, especialmente después de que Trump retirara a EE. UU. del acuerdo nuclear iraní en 2018. Esta situación plantea serias preocupaciones sobre la seguridad regional y el impacto en los mercados energéticos globales.