Estados Unidos anunció un alivio temporal de 60 días a las sanciones impuestas a Irán, lo que podría generar miles de millones de dólares en beneficios para Teherán. Sin embargo, revertir más de cuatro décadas de restricciones presenta obstáculos significativos en los ámbitos legal, político y comercial. Expertos señalan que la normalización completa de las relaciones económicas tomará años, a pesar de este respiro. La medida busca facilitar la liberación de rehenes estadounidenses, según fuentes oficiales. El levantamiento de las sanciones es limitado y se centra en permitir transacciones específicas. La complejidad del entramado sancionador y las tensiones geopolíticas existentes complican una resolución rápida y definitiva. El futuro de las relaciones económicas entre ambos países permanece incierto, incluso con esta pausa en las restricciones.