El presidente estadounidense Donald Trump afirmó que Irán utilizaría fondos descongelados para adquirir alimentos de agricultores estadounidenses, asegurando que la ruta marítima permanece abierta y que Teherán no desarrollará armas nucleares. Sin embargo, las autoridades iraníes han negado categóricamente esta afirmación. La declaración de Trump se produce en un contexto de tensiones persistentes entre ambos países. El desacuerdo gira en torno al destino de los fondos iraníes previamente bloqueados. Teherán no ha reconocido la propuesta de utilizar estos recursos para la compra de alimentos. La situación plantea interrogantes sobre las futuras negociaciones y la cooperación entre Estados Unidos e Irán.