Un diplomático iraní declaró el domingo que no existe una solución militar al conflicto con los Estados Unidos, al mismo tiempo que las conversaciones de paz parecen haberse estancado. Washington ha reducido sus ataques, optando por ejercer presión económica sobre Irán. Sin embargo, el intento de bloqueo iraní del Estrecho de Ormuz sigue siendo una fuente de tensión. Recientemente, una agencia marítima del Reino Unido informó que otro petrolero fue alcanzado por un proyectil no identificado. La situación en el Estrecho de Ormuz permanece volátil, con posibles implicaciones para el comercio marítimo internacional. La falta de avances en las negociaciones bilaterales complica aún más la resolución del conflicto. Este estancamiento podría prolongar la inestabilidad regional y aumentar el riesgo de futuras escaladas.