El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Aragchi, ha rechazado cualquier tipo de acuerdo externo que regule el tránsito por el Estrecho de Ormuz. En una declaración reciente, Aragchi advirtió que Teherán podría considerar el cierre del estrecho si se implementaran esquemas de regulación ajenos a su control. Esta amenaza se produce en un contexto de crecientes tensiones regionales y preocupaciones sobre la seguridad marítima en el Golfo Pérsico. Irán ha mantenido tradicionalmente una postura firme sobre su soberanía en el Estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el comercio mundial de petróleo. La República Islámica considera que cualquier intervención externa en esta área es una violación de sus derechos. La advertencia de Aragchi subraya la importancia de la diplomacia y el diálogo para evitar una escalada en la región. El cierre del Estrecho de Ormuz tendría consecuencias económicas significativas a nivel global.