Irán ha logrado recuperar aproximadamente el 75% de su arsenal de misiles y drones previo al conflicto durante la reciente tregua con Estados Unidos. A pesar de los intensos ataques aéreos de EE.UU. e Israel destinados a destruir su capacidad ofensiva, Teherán protegió sus equipos clave en búnkeres subterráneos. Desde el inicio de la tregua el 8 de abril, Irán ha despejado escombros y reorganizado sus fuerzas. Existe evidencia de que ha reabastecido su arsenal con misiles de fabricación rusa. Esta reconstrucción complica significativamente cualquier estrategia estadounidense para reanudar operaciones militares a gran escala. La capacidad de Irán para rearmarse rápidamente plantea desafíos a la estabilidad regional y a las futuras negociaciones.
