Irán reitera su exigencia de que todos los buques que transiten por el Estrecho de Ormuz informen a Teherán. Esta medida busca un mayor control sobre el tráfico marítimo en la estratégica vía fluvial. La solicitud iraní se produce en un contexto de tensiones regionales y preocupaciones sobre la seguridad naval. El jueves, el Estrecho de Ormuz registró un aumento significativo en el tráfico, con 25 buques comerciales cruzándolo, el mayor número en dos meses. Teherán no ha especificado las consecuencias para los buques que no cumplan con la normativa de información. La comunidad internacional observa de cerca la situación, evaluando el impacto potencial en el comercio global y la estabilidad regional. Esta política iraní busca, según fuentes oficiales, prevenir incidentes y garantizar la seguridad en la zona.