A pesar de las declaraciones de Teherán que cuestionan la utilidad de un alto el fuego, las conversaciones entre Estados Unidos e Irán se mantienen en curso. Fuentes de CNN y Reuters confirman que los contactos diplomáticos no se han interrumpido. Esta situación se produce en un contexto de tensiones regionales y esfuerzos por alcanzar una resolución pacífica. Paralelamente, Pakistán ha manifestado su disposición a seguir desempeñando un papel de mediador entre ambas partes. La postura iraní sugiere una creciente frustración con las negociaciones actuales. No obstante, la continuidad del diálogo indica un interés mutuo en evitar una escalada del conflicto. La mediación paquistaní podría ser clave para desbloquear el proceso.