Irán está organizando funerales de Estado de una magnitud histórica para despedir a Alí Jameneí, tras su reciente asesinato. Se esperan millones de participantes en las ceremonias que se llevarán a cabo en Teherán, Qom, Mashad y en varias ciudades de Irak. Las autoridades iraníes han implementado estrictas medidas de seguridad para garantizar el orden y la protección de los asistentes durante los actos fúnebres. Este funeral representa un momento de duelo nacional y un despliegue de luto sin precedentes en la República Islámica. La magnitud del evento subraya la importancia del difunto líder político y religioso. Se prevé una gran cobertura mediática internacional de los funerales de Jameneí, dada la sensibilidad geopolítica de la región.