Los primeros ministros de Canadá e Irlanda han manifestado, previo a la cumbre del G7, la necesidad de que cualquier acuerdo de paz con Irán contemple también el cese de hostilidades en Líbano. Irlanda ha enfatizado su particular interés en esta vinculación. Esta postura subraya la importancia de una solución integral que aborde la estabilidad regional. Los líderes argumentan que la paz duradera en la región requiere abordar simultáneamente los conflictos en ambos países. La declaración busca ejercer presión para que las negociaciones futuras consideren la situación libanesa. Se espera que esta demanda sea un punto clave en las discusiones durante la cumbre del G7. La iniciativa refleja una preocupación compartida por la escalada de tensiones en Oriente Medio.