Irán y Omán están llevando a cabo conversaciones para una reapertura “temporal” del Estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el comercio mundial. El estrecho, por el que anteriormente transitaba aproximadamente el 20% del petróleo y gas natural licuado a nivel global, ha permanecido mayormente cerrado desde marzo. Las negociaciones buscan establecer un acuerdo provisional para permitir el flujo de energía, aunque los detalles específicos aún no se han revelado. Esta iniciativa surge en un contexto de tensiones geopolíticas en la región y la búsqueda de estabilidad en los mercados energéticos. Una reapertura, incluso temporal, tendría un impacto significativo en los precios del petróleo y el suministro global. Se espera que las próximas rondas de diálogo definan los términos de este posible acuerdo. La situación sigue siendo fluida y los resultados son inciertos.