Expertos confirmaron a BBC Verify que la contaminación de un buque atacado el 3 de agosto está generando un importante derrame de petróleo. Este derrame se está propagando rápidamente, representando una grave amenaza para la fauna silvestre vulnerable de la región. La situación, centrada en el estrecho de Ormuz, ha provocado una marea negra con consecuencias potencialmente devastadoras para el ecosistema marino. Las autoridades iraníes aún no han emitido un comunicado oficial sobre la magnitud del desastre. La extensión del daño ambiental se está investigando, pero se teme por la supervivencia de especies protegidas. La comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de esta crisis ecológica.