La isla de Kharg, aunque pequeña con apenas 20 km², alberga infraestructura petrolera de vital importancia para la economía iraní. Esta infraestructura se ha convertido en un punto central de tensión en el contexto del conflicto con Estados Unidos. La isla funciona como una arteria fundamental para la exportación de petróleo iraní. Su ubicación estratégica la convierte en un objetivo sensible en caso de escalada de hostilidades. Expertos señalan que cualquier ataque a Kharg tendría consecuencias significativas para el suministro global de petróleo. La vulnerabilidad de esta infraestructura subraya la creciente inestabilidad en la región del Golfo Pérsico. El control y la seguridad de Kharg son ahora cruciales para Irán.