Estados Unidos se prepara para iniciar negociaciones complejas con el gobierno iraní. La reciente escalada de tensiones, incluyendo un ataque militar masivo –aunque finalmente no materializado– de EE.UU. e Israel, ha debilitado la posición negociadora estadounidense y fortalecido a la República Islámica. El presidente Trump, tras retirar a EE.UU. del acuerdo nuclear previo, enfrenta ahora la prueba de lograr un nuevo pacto, o cualquier acuerdo, en conversaciones que se prevé duren al menos 60 días. La capacidad de la administración Trump para obtener concesiones significativas de Irán se ve comprometida por el contexto actual. El éxito de estas negociaciones es incierto, dada la postura de ambas partes y la reciente demostración de fuerza iraní. Se espera que las conversaciones sean intensas y estén marcadas por la desconfianza mutua.
