El vicepresidente estadounidense, JD Vance, anunció el jueves el inicio de un período de 60 días para las negociaciones finales entre Estados Unidos e Irán. El objetivo de estas conversaciones es alcanzar un acuerdo definitivo, aunque los detalles específicos del mismo no fueron revelados. La declaración de Vance indica una intensificación de los esfuerzos diplomáticos para resolver las tensiones entre ambos países. Este plazo de dos meses se considera crucial para determinar si se puede lograr un entendimiento. La administración estadounidense busca un acuerdo que limite el programa nuclear iraní a cambio del levantamiento de sanciones. El inicio de este período se produce en un contexto de crecientes preocupaciones internacionales sobre la estabilidad regional. Se espera que las próximas semanas sean de intensas negociaciones y posibles avances o retrocesos en el proceso.