Estados Unidos ha declarado que un acuerdo para detener las hostilidades con Irán podría firmarse tan pronto como el domingo. Sin embargo, Teherán ha cuestionado esta línea de tiempo, generando incertidumbre sobre la fecha real de un posible acuerdo. Las declaraciones contrastantes reflejan tensiones persistentes en las negociaciones. La administración estadounidense expresa optimismo, aunque reconoce que aún existen detalles por resolver. Fuentes iraníes no han confirmado la inminencia de una firma, sugiriendo que las diferencias sobre el calendario y otros aspectos clave aún no se han superado. El posible acuerdo busca poner fin a las tensiones y evitar una escalada del conflicto en la región. La comunidad internacional observa de cerca el desarrollo de las negociaciones.
