El líder supremo de Irán, Ali Khamenei, falleció el 28 de febrero tras un ataque aéreo israelí. Se espera que alrededor de 20 millones de musulmanes chiíes participen en una ceremonia de duelo que durará varios días. La noticia ha generado consternación entre la población chií, que considera a Khamenei una figura religiosa fundamental. Las autoridades iraníes están organizando eventos conmemorativos a gran escala en todo el país. Se anticipa una fuerte presencia de seguridad durante los funerales para evitar posibles incidentes. La muerte de Khamenei marca un momento crucial en la historia de Irán y podría tener repercusiones significativas en la región.