El jefe de la energía atómica de Irán declaró que el enriquecimiento es una parte integral del proceso nuclear y que un país no puede afirmar tener una industria nuclear sin controlar el punto de partida del proceso. Esta declaración realizada en Teherán reafirma la postura firme del país respecto a su programa nuclear. Según el funcionario, la capacidad de enriquecimiento es esencial para cualquier nación con aspiraciones nucleares. Irán considera esta capacidad como un derecho soberano y un componente vital para su independencia energética. El enriquecimiento es el proceso de aumentar la concentración de un isótopo específico de uranio para su uso en reactores nucleares o armas nucleares. La declaración implica que Irán no está dispuesto a ceder el control sobre su uranio ni a suspender sus actividades de enriquecimiento, manteniendo así su autonomía en el ciclo nuclear.