El embajador de Irán en Irak, Mohammad Kazem Al Sadeq, ha declarado que las relaciones entre Teherán y Bagdad son sólidas y trascienden los cambios gubernamentales y políticos. Según el diplomático, estos lazos se basan en profundas conexiones históricas y sociales entre ambos países. Al Sadeq enfatizó que la cooperación bilateral no depende de las administraciones de turno, sino que es una relación estratégica a largo plazo. Esta afirmación subraya la importancia que Irán otorga a su relación con Irak, considerándola fundamental para la estabilidad regional. El embajador destacó la naturaleza arraigada de los vínculos, sugiriendo una resistencia a las fluctuaciones políticas. La declaración busca reafirmar el compromiso de Irán con Irak a pesar de los desafíos y transiciones políticas internas en ambos países.
