Irán ha inaugurado un nuevo centro oncológico en Teherán, el más grande de Asia Occidental, a pesar de las continuas tensiones regionales. El centro busca fortalecer la capacidad del país para tratar el cáncer, una enfermedad en aumento. Su apertura coincide con un período de ataques con bombas y misiles por parte de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní. Las autoridades iraníes no han hecho referencia directa a estos ataques en relación con la inauguración, pero la coincidencia subraya la resiliencia del país. El nuevo centro representa una inversión significativa en la salud pública y podría mejorar el acceso a tratamientos avanzados para pacientes iraníes y potencialmente de la región. Se espera que el centro impulse la investigación oncológica y la formación de especialistas en el país.