Tras la declaración del expresidente Trump sobre un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, la Guardia Revolucionaria Islámica ha confirmado la suspensión del ataque planeado contra Israel. La decisión iraní se produce en un contexto de alta tensión regional y tras semanas de crecientes amenazas. No se han especificado los detalles del acuerdo entre Washington y Teherán, pero parece haber jugado un papel crucial en la desescalada. La suspensión del ataque evita, por el momento, una escalada militar directa entre Irán e Israel. Analistas sugieren que el acuerdo podría implicar concesiones mutuas o garantías de seguridad. La situación sigue siendo frágil y el futuro de las relaciones entre ambos países incierto.