Los seguidores de la selección mexicana han manifestado un inesperado apoyo al equipo de Irán durante la Copa del Mundo. Esta muestra de solidaridad surge como respuesta al trato injusto que los jugadores iraníes recibieron al solicitar sus visas para ingresar a Estados Unidos. Debido a estas complicaciones administrativas, gran parte de la afición ha decidido adoptar a "Team Melli" como su segundo equipo en el torneo. El ambiente en los estadios refleja una unión basada en la empatía ante las restricciones migratorias. Los hinchas mexicanos han volcado su entusiasmo en animar al conjunto asiático en sus encuentros. Este fenómeno resalta cómo cuestiones geopolíticas pueden influir en la dinámica deportiva del mundial. El respaldo se ha convertido en un gesto de protesta simbólica contra las políticas visas actuales.