La selección nacional de fútbol de Irán llegó a Los Ángeles, Estados Unidos, para disputar su partido inaugural en el Mundial contra Nueva Zelanda. El equipo aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles proveniente de Tijuana, México, después de superar diversas especulaciones y las severas sanciones estadounidenses impuestas al país. Su llegada se produjo en medio de protestas y un despliegue significativo de seguridad. El viaje se realizó en un vuelo corto desde su base en Tijuana. La situación refleja las tensiones políticas existentes entre Irán y Estados Unidos, incluso en el contexto deportivo. El partido contra Nueva Zelanda se espera que sea un evento de alto perfil dada la coyuntura.
