La federación iraní de fútbol ha presentado una queja formal ante la FIFA por las restricciones impuestas a su equipo para ingresar a Estados Unidos, sede del Mundial 2026. Según la federación, doce miembros del cuerpo técnico no han recibido visados estadounidenses, lo que consideran un trato injusto. Además, se les ha permitido llegar al país únicamente un día antes de sus partidos de fase de grupos, en lugar de los dos días estipulados, dificultando su preparación. El secretario general de la federación iraní, Hedayat Mombeyni, calificó la situación como un "episodio oscuro" en la historia de la Copa del Mundo y una falta de juego limpio. La selección iraní se encuentra actualmente radicada en Tijuana, México, debido a estas complicaciones. Por su parte, Estados Unidos afirma que las restricciones fueron acordadas previamente con la federación iraní y la FIFA, y que se han cumplido los protocolos establecidos. Este incidente ocurre en un contexto particular, siendo el primer Mundial en la historia en el que un país anfitrión mantiene relaciones conflictivas con una nación participante.