Las autoridades iraníes han detenido a 126 individuos acusados de pertenecer a redes extranjeras que instigaron disturbios recientes en el país. El Ministerio de Inteligencia informó también sobre la captura de cuatro colaboradores de una célula del grupo terrorista Daesh que ya había sido desmantelada previamente. Adicionalmente, fue arrestado un mercenario presuntamente vinculado al régimen israelí. Las detenciones se enmarcan en una operación de seguridad a gran escala dirigida contra elementos considerados amenazas a la seguridad nacional. Teherán acusa a potencias extranjeras de financiar y apoyar a estos grupos para desestabilizar el país. Las autoridades no han revelado detalles específicos sobre la naturaleza de los disturbios o las actividades de los detenidos. Se espera que los detenidos enfrenten cargos relacionados con la seguridad nacional y la colaboración con entidades hostiles.