La preocupación por una posible escasez de combustible en Irán se ha intensificado tras la declaración de Estados Unidos de una política de “aislamiento económico” contra el país. Esto ha provocado escenas de pánico en las estaciones de servicio, con largas colas de hasta un kilómetro de extensión, como se reportó en Teherán. Los ciudadanos, temerosos de futuras restricciones, están recurriendo a la acumulación de gasolina. La situación refleja la creciente ansiedad económica en Irán, exacerbada por las sanciones internacionales. El gobierno iraní no ha emitido declaraciones oficiales detalladas sobre la escasez, pero la demanda ha superado la oferta disponible. La escasez de combustible podría tener un impacto significativo en la vida cotidiana de los iraníes y en la economía del país.