El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyyed Abbas Araghchi, reafirmó la preocupación de Teherán con respecto a cualquier presencia de EE.UU. en la región circundante. Araghchi enfatizó que Irán posee "preocupaciones y sensibilidades" en relación con el despliegue militar estadounidense en los países vecinos. Esta declaración se produce en un momento de tensión regional persistente, donde la presencia de fuerzas estadounidenses es vista como un factor desestabilizador por la República Islámica de Irán. No se especificaron los países de la región a los que se refiere Teherán, pero la declaración subraya la oposición iraní a la influencia estadounidense en sus alrededores geopolíticos. La preocupación de Teherán se centra en las posibles implicaciones para la seguridad regional y su propia soberanía. Esta posición ha sido comunicada en repetidas ocasiones por funcionarios iraníes a las potencias mundiales.