Aficionados iraníes se congregaron en el Jardín del Libro de Teherán para presenciar el debut de su selección en el Mundial de 2026. El partido, disputado el 16 de junio, finalizó con un empate 2-2 en un encuentro vibrante y disputado. Rezaeian, titular indiscutible, fue figura clave en el resultado, ofreciendo una actuación destacada. El defensa anotó un gol y proporcionó una asistencia crucial, contribuyendo a que Irán obtuviera un punto valioso en su primer compromiso. Su desempeño fue considerado uno de los mejores de su carrera internacional. El empate refleja la competitividad del equipo iraní en el torneo. La celebración en Teherán demostró el fervor futbolístico en el país.